La lavadora pierde agua por debajo? Causas y remedios

Reconocer la fuente de la pérdida de agua de la lavadora

En situaciones como esta, el primer paso es identificar las razones de la pérdida de agua. Es recomendable comenzar desconectando la lavadora de la red eléctrica y cerrando el grifo del agua, garantizando así la seguridad durante las operaciones de control.

Una vez tomadas estas precauciones, ¿es útil prestar atención a cuándo se produce la fuga: durante el llenado, la centrifugación, cuando el aparato está apagado o en otras fases del lavado? Este detalle puede proporcionar pistas valiosas.

También es importante identificar el punto exacto de donde proviene el agua: ¿se trata de una fuga por un lado, desde el centro o desde atrás? Si es posible, retire el panel inferior para controlar las tuberías, la bomba y el tanque.

No olvidemos que la fuga podría deberse a componentes externos como el tubo de carga, el tubo de descarga o el cajón del detergente. Estos aspectos también deben ser examinados para excluir posibles pérdidas. Si, después de esta inspección, no se puede determinar el origen del problema, se recomienda iniciar un ciclo corto de lavado sin carga para observar cuidadosamente cada paso del proceso.
Las causas de una pérdida de agua

Las razones por las que una lavadora puede perder agua son múltiples y pueden variar desde el desgaste hasta el mal funcionamiento. He aquí una lista de las principales causas y sus soluciones.

Guarnición de la escotilla comprometida

Una junta de goma desgastada, dañada o sucia puede generar fugas, especialmente si el agua sale por la izquierda o por el lado de la escotilla durante la centrifugación. Se recomienda limpiar la junta con una solución de agua y vinagre para eliminar cualquier residuo o moho. Si la junta resulta dañada, será necesario sustituirla por una nueva, cuyo coste oscila entre 20 y 50 euros.

Tuberías de carga o descarga dañadas

Los tubos mal colocados o rotos pueden provocar fugas de agua durante el llenado o la descarga. Por lo tanto, es esencial comprobar los tubos situados en la parte posterior de la lavadora, apretar las conexiones si es necesario y, en caso de daños, sustituir el tubo. Los costes de un nuevo tubo oscilan entre 10 y 30 euros. Es importante asegurarse de que el tubo de escape esté correctamente insertado en el sifón al final de la intervención.

Bomba de desagüe atascada o que funciona mal

Si la fuga se produce durante el centrifugado, es posible que la bomba de descarga esté obstruida o averiada. Para comprobarlo, tendrá que acceder al filtro de la bomba, normalmente situado en la parte delantera. Es aconsejable limpiar el filtro de pelusas y residuos acumulados con el tiempo. Si la bomba es defectuosa, será necesario acudir a un técnico, con un coste que puede oscilar entre 50 y 150 euros para el reemplazo.

Bañera o tuberías internas dañadas

Las fugas en la bañera o tuberías interiores, a menudo causadas por corrosión u objetos olvidados en la ropa, pueden provocar fugas de agua incluso cuando el aparato está apagado. La solución consiste en inspeccionar el tanque y los tubos internos, retirando el panel posterior. En caso de perforación, es aconsejable contactar a un técnico para la reparación o sustitución, con costes que pueden oscilar entre los 100 y 300 euros.

Sobrecarga o exceso de detergente

Una carga excesiva de ropa o una cantidad excesiva de detergente pueden producir espuma que sale durante el llenado, lo que puede provocar fugas. Es aconsejable reducir la cantidad de detergente siguiendo las indicaciones del envase y no sobrecargar la lavadora. Hacer un ciclo de vacío con agua y vinagre puede ayudar a eliminar cualquier residuo de espuma.

Cajón del detergente obstruido

Los residuos de detergente o suavizante en el cajón pueden causar obstrucciones, lo que puede provocar fugas durante la carga. Se recomienda retirar el cajón y limpiarlo con agua caliente y un cepillo de dientes. También es fundamental comprobar que los tubos conectados están libres y, si es necesario, desmontar y limpiar el compartimento del cajón.
Estrategias para evitar fugas de agua

Evitar fugas de agua es mucho más fácil que tener que hacer reparaciones. Para mantener la lavadora en buenas condiciones, aquí hay algunos consejos prácticos:

Limpie el filtro de la bomba cada 2-3 meses y el cajón del detergente una vez al mes para evitar obstrucciones.
Compruebe periódicamente que los tubos de carga y descarga están bien fijados y libres de grietas; es aconsejable sustituirlos cada 5-7 años para evitar el desgaste.
Utilice detergentes específicos para lavadoras y siga las instrucciones de dosificación para evitar el exceso de espuma.
Respete la carga máxima indicada en el manual para reducir el estrés sobre las juntas y los componentes.
Compruebe los bolsillos de la ropa antes de lavarla para eliminar cualquier objeto que pueda dañar la bañera o la bomba.
Hacer que un técnico compruebe la lavadora cada 1-2 años para comprobar el estado de las juntas, tuberías y bomba, evitando problemas como fugas.
Asegúrese de que la lavadora está colocada sobre una superficie plana, utilizando un nivel de burbuja: las vibraciones excesivas durante la centrifugación pueden aflojar los componentes.

Cuando es necesario ponerse en contacto con un profesional

Si los controles iniciales no conducen a una solución, o si se sospecha una fuga interna (como en el caso de un tanque perforado o una bomba averiada), la mejor opción es ponerse en contacto con un técnico especializado. Los costes de una intervención oscilan entre 50 y 100 euros por una limpieza profesional o la sustitución de un tubo. Sin embargo, las reparaciones más complejas, como la sustitución de la bañera, pueden superar los 200 euros. Por lo tanto, es importante evaluar si la reparación es rentable en comparación con la compra de un electrodoméstico nuevo, especialmente para modelos más antiguos.