Verter agua hirviendo en el fregadero cuando drenamos la pasta puede hacer daño? La respuesta no es lo que usted espera!

El impacto real del agua hirviendo en las tuberías de desagüe

El principal problema con las tuberías de desagüe es si el agua caliente hirviendo realmente puede causar daños. En general, las tuberías de metal no son un problema, mientras que las tuberías de plástico pueden causar preocupación. Los polímeros como el polipropileno (PP) y el cloruro de polivinilo (PVC) tienen temperaturas de fusión alrededor de 170 °C. Sin embargo, una medida crucial a considerar es la temperatura de ablandamiento de Vicat, que indica a qué temperatura un polímero comienza a perder su rigidez estructural. Para PP, esta temperatura es de 118 °C, mientras que el PVC es más vulnerable, con un ablandamiento de aproximadamente 75 °C.

Al verter agua caliente en el fregadero, la mayoría de ellos fluye rápidamente hacia el sistema de drenaje, lo que reduce el riesgo de dañar las tuberías de plástico. La temperatura ambiente de las tuberías antes de la evacuación y el rápido flujo del agua impiden un calentamiento suficiente para comprometer su integridad. Esto es diferente de las pruebas Vicat, donde la temperatura se aumenta lenta y regularmente.

Como resultado, puede continuar descargando el agua de cocción en el fregadero, ya que las tuberías de plástico generalmente están diseñadas para soportar el calor del agua descargada. Además, el agua caliente puede ayudar a disolver los residuos de grasa y otras sustancias que se acumulan en las tuberías, proporcionando así un beneficio adicional para el mantenimiento del sistema de drenaje.

Consideraciones sobre los materiales de los fregaderos

Un aspecto fundamental a considerar es la resistencia de los materiales de los fregaderos al agua hirviendo. Los fregaderos de metal, especialmente los de acero inoxidable, son muy resistentes al calor. El acero es un excelente conductor de calor, capaz de distribuir rápidamente el calor en su superficie y tiene una temperatura de fusión que supera los 1400 °C, muy por encima de la del agua hirviendo. Por lo tanto, no hay problemas importantes en el uso de fregaderos de metal con agua caliente.

Para los fregaderos de materiales compuestos, como granito o cuarzo, la situación es más compleja. Estos materiales, aunque son resistentes al calor, también contienen resinas orgánicas que pueden hacerlo más vulnerable a los cambios de temperatura. Aunque pueden resistir contactos cortos con ollas calientes, es aconsejable tener cuidado al verter líquidos hirvientes. El agua debe distribuirse uniformemente en el fregadero para evitar choques térmicos localizados, lo que podría provocar la formación de grietas en el material.

En conclusión, mientras que los fregaderos de metal pueden manejar agua caliente sin problemas, los materiales compuestos requieren cierta precaución para mantener su integridad a lo largo del tiempo. Elegir el material adecuado para su fregadero puede hacer toda la diferencia en la durabilidad y funcionalidad del sistema de plomería doméstica.