La verdad sobre la temperatura de lavado
El lavado de 40 grados es visto por muchos como una temperatura segura y común para la lavandería, pero los expertos de la industria advierten que puede no ser la mejor opción para la limpieza profunda. Aunque esta temperatura puede eliminar la suciedad y las manchas superficiales, no es capaz de garantizar la eliminación completa de bacterias y gérmenes. Los especialistas, incluidos los de los fabricantes de lavanderías y detergentes, argumentan que para una limpieza a fondo, especialmente de la ropa en contacto directo con la piel, es necesaria una intervención más incisiva térmicamente.
Los riesgos asociados con el lavado a 40 grados
El lavado a 40°C puede ser insuficiente para erradicar ciertas bacterias i peligrosas, tales como Salmonella y E. coli. Estos microorganismos pueden anidar en telas de ropa, toallas y ropa de cama, y su eliminación requiere temperaturas más altas. Además, los detergentes tradicionales utilizados a esta temperatura pueden no disolver completamente los residuos orgánicos o las grasas, comprometiendo aún más la eficacia del lavado. Para garantizar una desinfección completa, los expertos recomiendan elevar la temperatura a 60 ° C, donde se eliminan los gérmenes con mayor certeza.
Opción alternativa: lavado a bajas temperaturas con detergentes especializados

Una alternativa interesante propuesta por algunas lavanderías es el lavado a 30°C, usando detergentes formulados específicamente para trabajar a bajas temperaturas. Estos detergentes, enriquecidos con enzimas activas, son capaces de eliminar las manchas y la suciedad incluso sin la ayuda de alto calor. El lavado a 30 ° C no solo reduce el consumo de energía, sino que también ayuda a preservar los materiales de las prendas, mientras que mantiene colores y fibras inalterados con el tiempo. Esta solución es particularmente beneficiosa para la ropa diaria, donde el riesgo de contaminación es menor.
Mientras se consideran las sugerencias profesionales, el lavado a 40 ° C sigue siendo una opción válida para la ropa de rutina, tal como sábanas y toallas, siempre que se elija un detergente adecuado. Sin embargo, para garantizar una limpieza más profunda y una mayor higiene, es recomendable optar por temperaturas más altas, especialmente para prendas que entran en contacto directo con la piel o que muestran signos evidentes de suciedad.
En última instancia, aunque el lavado de 40 grados puede parecer una opción común y segura, es crucial considerar otras opciones para garantizar una higiene óptima y un cuidado adecuado de su ropa.
