No importa la frecuencia con la que cambiemos las fundas, las almohadas siempre acabarán adquiriendo un tono amarillento. Este fenómeno se debe al uso diario de las almohadas y a su capacidad para absorber los fluidos corporales, como el sudor o la saliva.
Aunque es muy fácil ocultar y olvidar el problema utilizando fundas de almohada, obviamente no es la mejor solución. Con el tiempo, la almohada puede empezar a desprender un olor desagradable y albergar gérmenes perjudiciales para la salud.
Afortunadamente, recuperar almohadas amarillentas es más fácil de lo que se piensa, y a continuación te enumeramos las soluciones más eficaces.
Almohadas normales
Para recuperar las almohadas clásicas, basta con lavarlas en la lavadora. Necesitas:
200 ml de detergente para ropa
80 gramos de detergente en polvo para lavavajillas
100 ml de lejía (o una alternativa con un efecto similar)
50 gramos de bórax
Sumergir los cojines en agua tibia durante 30 minutos, luego añadir todos los ingredientes mencionados anteriormente y más agua caliente. Dejar los cojines en remojo durante 30 minutos y luego lavarlos normalmente en la lavadora.
Cojines delicados
Por lo general, este tipo de cojines no se pueden lavar en la lavadora. En este caso, aprovecha los días soleados para exponer el cojín a los rayos del sol para aclararlo y, a continuación, aplica un poco de vinagre en un cepillo para tratar directamente las manchas.
También puedes añadir un poco de bicarbonato para eliminar los malos olores y absorber la humedad.
Cojines de microfibra y espuma viscoelástica
Este tipo de cojines tampoco se deben lavar a máquina. En este caso, puedes remojar el cojín en una solución compuesta por agua caliente y muy poco detergente para ropa.
Es importante dejar que los cojines se sequen bien antes de volver a utilizarlos. Asegúrate de que se sequen en un lugar bien ventilado.
