Solucionar la presión baja de su grifo con este truco rápido y fácil. Ahorre el dinero del fontanero y recupere el flujo de agua

La disminución de la presión del agua

Con el tiempo, es común observar una disminución en la presión del agua que sale de los grifos. Este fenómeno puede hacer que las actividades diarias normales, como lavar los platos o llenar una olla, sean largas y frustrantes. A menudo se siente tentado a ponerse en contacto con un fontanero para resolver el problema, pero en realidad hay soluciones simples que se pueden implementar en casa. La causa principal de esta disminución de la presión es, en muchos casos, la acumulación de piedra caliza y sedimentos dentro del grifo, lo que dificulta el flujo del agua. Saber cómo manejar esta situación puede ahorrar tiempo y dinero, haciendo que el grifo vuelva a funcionar en poco tiempo.
Preparación para la reparación

El primer paso para resolver el problema es cerrar el agua. Por lo general, las válvulas de cierre se encuentran debajo del fregadero. Si no son de fácil acceso, puede optar por cerrar la válvula principal de agua de la casa. Una vez que el agua está cerrada, es útil abrir el grifo para drenar los residuos de agua restantes en las tuberías. Esta operación es esencial para evitar fugas o salpicaduras durante el proceso de limpieza del grifo.
Desmontaje del aireador

Luego es necesario retirar el aireador, que es la parte circular colocada en el extremo del grifo de donde sale el agua. Puede hacerlo a mano, o con una llave inglesa o pinza si es demasiado apretada. Es aconsejable envolver el aireador con un paño para evitar arañazos en el cromo. Una vez retirado, notará varios componentes, incluyendo una red, juntas y tal vez un filtro. Es importante observar cuidadosamente cómo están organizados para facilitar la siguiente sustitución, o tomar una foto como referencia.
Uso de vinagre para la limpieza

Las partes desmontadas se sumergirán en un recipiente de vinagre blanco puro. Se recomienda dejar en remojo durante unos 15-20 minutos; el vinagre actuará eficazmente para disolver la cal acumulada. Mientras tanto, también es aconsejable limpiar el grifo donde se inserta el aireador, ya que también puede haber una acumulación de cal. Este paso es crucial para asegurar una restauración óptima de la presión del agua.
Limpieza final de las piezas del grifo

Después del período de remojo, es importante utilizar un cepillo de dientes para frotar bien todas las piezas, prestando especial atención a la red y los filtros. Esto ayudará a eliminar cualquier residuo blanco y sedimento. Después de eso, debe enjuagar las piezas con agua limpia para eliminar cualquier rastro de vinagre. Una limpieza profunda garantiza que el grifo funcione de manera óptima, restableciendo la presión del agua.
Sustitución y verificación finales

Una vez limpias todas las piezas, es hora de volver a montarlas en el orden correcto y colocar el aireador en el grifo. Asegúrese de apretarlas bien con la mano y, si es necesario, vuelva a utilizar las herramientas para ajustarlas aún más. Una vez finalizado el montaje, vuelva a abrir las válvulas de agua y abra el grifo. Debería notar una mejora inmediata en la presión del agua. Este método no solo le permitirá ahorrar dinero al evitar llamar a un fontanero, sino que también le proporcionará una habilidad útil para hacer frente a problemas similares en el futuro.

Sin embargo, si después de completar todos los pasos, el grifo sigue mostrando baja presión, puede ser indicativo de una obstrucción en las tuberías, en cuyo caso es aconsejable ponerse en contacto con un profesional del sector.