Todos tenemos algún objeto de plata que guardamos celosamente, no solo por su valor material, sino también por su valor sentimental: tal vez sea un regalo de nuestra abuela o de nuestros padres.
Sin embargo, la plata tiende a oscurecerse cuando entra en contacto con el aire, perdiendo su brillo y favoreciendo la aparición de manchas muy difíciles de eliminar.
Contrariamente a lo que muchos creen, la plata no se oxida, sino que reacciona con el sulfuro de hidrógeno, lo que la hace más opaca.
Afortunadamente, existen muchos productos que nos ayudan a limpiar la plata y dejarla como nueva. A continuación te indicamos un truco muy eficaz a base de sal y aluminio.
Cómo limpiar la plata con sal y papel de aluminio
Aplicar el método es realmente muy sencillo: cubre el interior de un recipiente con una o varias láminas de papel de aluminio.
Llena el recipiente con agua muy caliente y añade dos cucharadas de sal gruesa.
Sumergir completamente los objetos de plata en la solución durante al menos 3-4 minutos. A continuación, retirar los objetos de la solución, enjuagarlos y secarlos con un paño seco y limpio.
¿Por qué es tan eficaz este método?
Cuando se mezclan la sal, el aluminio y la plata se produce una reacción química llamada intercambio iónico.
El sulfuro que provoca el empañamiento de la plata se reconvierte en plata pura, y el sulfuro se convierte en sulfuro de aluminio y se deposita en el recipiente, dejando nuestros objetos perfectamente limpios.
