Cuidar las plantas no es tan fácil como parece. Entre los errores más comunes se encuentran una frecuencia de riego incorrecta o una exposición inadecuada a la luz, pero las plantas pueden marchitarse por una gran variedad de razones diferentes.
Antes de dar por perdida tu planta marchita y deshacerte de ella, te invitamos a probar el siguiente truco para recuperarla y devolverle su verdor y vigor originales.
Truco para recuperar una planta marchita
Con la ayuda de una paleta, haz agujeros en la tierra. Asegúrate de no dañar las raíces de la planta y de que los agujeros sean lo suficientemente grandes como para que el agua pueda filtrarse.
Coloca la maceta de la planta en un cubo lleno de agua tibia. Asegúrate de que el agua llegue hasta los bordes de la maceta.
La planta debe permanecer en el cubo hasta que dejen de salir burbujas de aire de la tierra.
Para asegurarte de que toda la tierra esté perfectamente húmeda, deja la maceta en el cubo durante unos 30 minutos más desde que hayan dejado de salir burbujas.
Saca la maceta del cubo y colócala sobre un platillo para que drene el exceso de agua.
Mete la maceta en una bolsa de plástico lo suficientemente grande y ciérrala. El objetivo de esta operación es que la humedad llegue también a las hojas de la planta y que las raíces se activen. La bolsa debe dejarse en un lugar oscuro.
Deja la planta en la bolsa hasta que empiece a renacer. Esto puede tardar desde unas horas hasta un par de días, dependiendo del daño que haya sufrido la planta.
Revisa la planta en la bolsa con frecuencia para evaluar su progreso. Si después de unos días la tierra sigue húmeda, pero las hojas no se hidratan, significa que ya es demasiado tarde para salvar tu planta.
Para evitar que esto vuelva a suceder, toca la tierra de la planta antes de regarla para asegurarte de que reciba la cantidad adecuada de agua.
