Fontanería: 3 consejos de fontanería que debes saber

Muchos de nosotros no tenemos los conocimientos de fontanería y bricolaje necesarios para prescindir de la ayuda de un fontanero profesional en caso de problemas graves. En este caso, se corre el riesgo de empeorar la situación y de gastar más en reparaciones. Sin embargo, existen algunos trucos de fontanería que no requieren conocimientos especiales y que pueden ayudarle a resolver el problema sin tener que recurrir a un profesional. Ya se trate de una pequeña fuga o de una obstrucción en las tuberías, aquí tiene algunos consejos y trucos que puede probar antes de llamar a los servicios de emergencia.

1) Cómo eliminar las obstrucciones en las tuberías

Para desatascar un lavabo, puede bastar con desenroscar el sifón y limpiarlo con agua jabonosa para facilitar el desagüe. Como alternativa, se puede verter una taza de bicarbonato y sal gruesa, y luego cubrir con vinagre blanco para limpiar las tuberías y eliminar las obstrucciones. Solo hay que dejar que actúe y luego enjuagar con agua hirviendo para eliminar el agua estancada en el lavabo, el lavamanos o la bañera. Por último, se puede utilizar una percha metálica sin doblar con un gancho en el extremo como desatascador para atrapar el pelo que obstruye las tuberías.

Para los inodoros atascados, no basta con un desatascador o una bomba desatascadora. Se puede utilizar una escoba española recubierta de plástico o una botella cortada por la base para desatascar los desagües con un movimiento hacia adelante y hacia atrás.

2) Reparar una pequeña fuga por cuenta propia

Para fugas de gran tamaño, es mejor llamar directamente a un profesional de su zona (por ejemplo, abdepan38.fr para la región de Grenoble). Sin embargo, si solo observa unas gotas o un pequeño charco debajo de una tubería, puede intentar solucionar el problema usted mismo.

En caso de fuga en una tubería

Cierre el suministro de agua y deje que el agua estancada en las tuberías se vacíe abriendo los grifos de la casa. A continuación, limpie y seque bien la tubería que gotea y aplique el sellador. Termine la operación alisando el sellador con un dedo húmedo. Esto resolverá el problema inmediatamente. Sin embargo, para un efecto más duradero, es mejor utilizar una soldadura en frío o en caliente.

Grifos que gotean

La causa suele ser una válvula o una junta desgastada. Estas deben ser sustituidas. Para ello, desmonte el grifo cerrando el agua, vaciando las tuberías y retirando con un cuchillo el disco que sujeta la manija del grifo. A continuación, desatornille todo, examine la válvula y la junta y proceda a su sustitución.

En caso de fuga en la cisterna

La solución del problema dependerá principalmente de la causa. Si la válvula tiene fugas, está mal instalada o está desgastada, es necesario cortar el suministro de agua del depósito, vaciarlo, desbloquear el mecanismo central (en este caso, puede ser necesario eliminar la cal) y sustituir la válvula antes de volver a montarla. Si el problema afecta al flotador (demasiado alto o demasiado bajo), puede ser suficiente girar el vástago, manipular el tornillo de ajuste o reposicionar el brazo del flotador. También puede ser necesario descalcificar el flotador o sustituirlo si está perforado. Por último, si se trata de un problema de junta, basta con cerrar el suministro de agua, tirar de la cadena, desenroscar la llave de paso y las dos tuercas situadas debajo del soporte de la taza y retirar la cisterna para acceder a su mecanismo. En este punto, es posible descalcificar todo el aparato, sustituir las piezas desgastadas y/o apretar el anillo de estanqueidad con unos alicates antes de volver a montarlo.

Fugas en el sistema de calefacción

En este caso, la fuga podría deberse a una junta vieja, una conexión defectuosa, una tuerca de apriete demasiado floja o un cambio constante de temperatura en la habitación (especialmente con el deshielo). Una vez apagada la calefacción, se puede purgar el radiador y apretar la tuerca, si es necesario. Para sustituir una junta desgastada, en cambio, es necesario desmontar la válvula, limpiar la conexión con papel de lija y, a continuación, montar la nueva junta. Por último, enjuague con agua de lavado y vuelva a montarlo todo antes de ponerlo en funcionamiento. Mientras tanto, asegúrese de que la presión de la caldera sigue siendo suficiente.

3) Adopte buenos hábitos para mantener las tuberías en buen estado

Unos sencillos gestos y buenos hábitos cotidianos pueden ayudarle a evitar problemas y, por lo tanto, a no tener que recurrir a un profesional. Por ello, los fontaneros recomiendan:

-Saber dónde están las válvulas para poder cerrar el agua en caso de emergencia.

-No dejar pequeñas fugas, ya que representan litros de agua perdidos cada día, pueden disparar la factura del agua y acaban empeorando si no se interviene.

-No tirar al inodoro ni al desagüe nada que no le pertenezca (toallitas, aceite, productos químicos, harina, restos de comida, etc.).

-Compruebe siempre que no haya cables ni tuberías antes de perforar o clavar una superficie.

Evite apretar excesivamente las uniones, ya que pueden dañar los tornillos y romper los pernos (apriete a mano).

-Llame a los técnicos si no sabe lo que está haciendo, tanto por su seguridad como para evitar reparaciones innecesariamente costosas.